La importancia de la formación
Escrito por:
Marco Táboas. Trabajando en marketing y ventas en el sector turismo desde hace más de 10 años.
Hace poco leía en la web “Pymes y Autónomos” un interesante artículo sobre la sencillo que resulta comprobar la titulación que los candidatos acreditan en una selección de personal.
Hagamos una reflexión sobre la importancia que hoy en día tiene la formación en las empresas y más todavía si hablamos de cargos de peso en las organizaciones (Directores Comerciales, Jefes de ventas, etc…)
Se supone (desgraciadamente no siempre es así), que los departamentos de selección de personal se encargarán de entrevistar y seleccionar, a los candidatos que mejor se adapten al perfil que en cada momento queremos cubrir, así como de certificar y constatar su titulación y la conveniencia de la misma para la labor a desempeñar.
Pues digo se supone, porque la realidad nos dice que esto no es así en muchos más casos de los que sería deseable.
El problema tiene dos frentes:
• Formación Académica.
• Formación emocional o personal (madurez del candidato).
En el caso de la formación académica la cosa está clara.
Necesitamos un determinado perfil que puede o no exigir determinada titulación y se exigen a los aspirantes los certificados correspondientes, pero en el caso de la formación emocional o personal, es un poco más complicado, ya que se trata de evaluar la madurez o la capacidad de esa persona para desempeñar esa posición, gestionando su equipo y planificando el trabajo.
Vamos a suponer, que nos encontramos ante el caso de un trabajador que incumple los dos requisitos:
Se trataría de ocupar la Dirección de Ventas de una importante multinacional, en la que el candidato estafador goza, gracias a una relación laboral anterior, de relativa buena prensa y algunos buenos contactos.
Pongamos por caso que surge la vacante por la jubilación del actual Director de Ventas y Marketing y este se encarga de apadrinar a un par de candidatos.
Si el departamento de personal correspondiente, no se encarga de contrastar y verificar la información plasmada en los mismos, nos encontraremos con que podríamos estar contratando al candidato equivocado.
Una de las consecuencias más inmediatas será la aparición de conflictos entre los trabajadores de su equipo, desmotivados por la falta de objetivos (su jefe no sabe lo que tiene que hacer y lo único que hace es marearles a todos).
También será motivo de discusión entre los compañeros, el comportamiento del líder del con algunas de las personas de su equipo, ya que constantemente ensalzará o echará por tierra la labor de tal o cual empleado y lo mejor es que estos altibajos, están en el 90% de las ocasiones, motivados por chismes y cotilleos, a los que este tipo de falso líder suele atender (como no hay formación ni madurez, debe suplirla con aliados que apoyen y respalden sus decisiones).
Quienes también estarán pronto decepcionados serán los miembros del consejo de dirección o los inmediatos superiores, que verán como el discurso que al principio parecía lleno de coraje y con un objetivo claro, se habrá convertido en que siempre se les dice lo que quieren oír, pero sin resultados.
Moraleja:
Cuida más la selección de personal, sobre todo si se trata de puestos de responsabilidad o de lo contrario pronto verás saltar a tus empeados a empresas de la competencia y florecer los chismes y los conflictos.















































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